Porque las proyecciones importan cuando cada cifra representa un camino posible. Aquí aprendes a darles forma, contrastarlas y usarlas para algo más que documentos: para entender qué pasa cuando cambias una variable.
Comienza tu formación en julio 2025Lo que enseñamos aquí son métodos que se prueban día tras día en salas de finanzas, startups que buscan inversión y departamentos que necesitan prever escenarios. Llevamos años viendo cómo estudiantes llegan con ideas dispersas sobre Excel y se van sabiendo construir modelos que alguien puede abrir, entender y cuestionar.
La diferencia está en cómo abordamos cada concepto. Nada de teoría flotando sin contexto. Trabajamos sobre casos que podrías encontrarte mañana: valoraciones de empresas, análisis de viabilidad, estructuras de deuda. Y lo hacemos paso a paso, sin asumir que ya dominas la jerga.
Esto no te convierte en analista senior de golpe, pero sí te da herramientas concretas para participar en conversaciones donde antes solo asentías.
No se trata de memorizar plantillas. Se trata de entender la lógica detrás de cada cifra y saber qué hacer cuando los números no cuadran como esperabas.
Construirás desde cero estructuras financieras que soportan decisiones de inversión. No copias de internet, sino arquitecturas que entiendes porque las armaste celda por celda.
Aprenderás a interpretar lo que los números dicen sobre riesgos, palancas de crecimiento y puntos de ruptura. Porque el valor real no está en la cifra final, sino en entender cómo llegaste ahí.
Un modelo técnicamente perfecto no sirve si nadie lo entiende. Te enseñamos a comunicar tus proyecciones de forma que inversores, directivos o socios puedan seguir tu razonamiento.
Llegué sin saber qué era un DCF. Después de tres meses aquí, presenté un modelo de valoración completo en mi trabajo y mi jefe preguntó dónde había aprendido. No fue magia, fue dedicarle tiempo a ejercicios que tenían sentido.
Había hecho varios cursos online antes, pero siempre me quedaba con dudas que nadie resolvía. Aquí hay alguien que revisa tu trabajo, te dice qué está mal y por qué. Eso marca toda la diferencia cuando intentas aplicarlo en tu día a día.