Cada vez que navegas por quirexilion.com, se activan pequeños mecanismos informáticos diseñados para mejorar tu experiencia. Este documento explica cómo funcionan esos elementos, por qué existen y qué papel desempeñan en la arquitectura de nuestro servicio de modelado financiero.
No vamos a repetir frases enlatadas sobre privacidad. En cambio, queremos que entiendas la lógica que hay detrás: qué registramos, cómo lo interpretamos y qué opciones reales tienes para modificar ese comportamiento.
Cuando llegas a nuestro sitio, tu navegador y nuestros servidores inician un intercambio silencioso. Se envían fragmentos de código que quedan alojados temporalmente en tu dispositivo. Algunos desaparecen al cerrar la ventana; otros permanecen semanas, incluso meses.
Esta red de marcadores digitales permite que el sistema reconozca patrones: si vuelves después de días, si prefieres ciertos tipos de análisis financiero, si abandonas formularios a mitad de camino. Todo eso se convierte en señales que utilizamos para ajustar interfaces y optimizar flujos de trabajo.
Pensamos en estos elementos como cimientos técnicos. No son invasivos por naturaleza, pero sí tienen consecuencias sobre qué información viaja entre tu dispositivo y nuestros sistemas. Por eso explicamos su funcionamiento de manera detallada.
Son las más efímeras. Viven únicamente mientras mantienes abierta la pestaña del navegador. Su propósito es mantener coherencia: si estás editando un modelo de valoración DCF y saltas entre pestañas, el sistema debe recordar tu estado actual.
Sin estos elementos, cada clic sería como empezar de cero. Tendrías que volver a identificarte, reconfigurar parámetros y perder todo el contexto acumulado durante tu sesión de trabajo.
Se almacenan en tu dispositivo durante semanas o meses. Las utilizamos para recordar configuraciones que has personalizado: tema visual, formato de números, moneda predeterminada para análisis financieros.
Cuando regresas después de días sin visitar quirexilion.com, la plataforma recupera esas preferencias automáticamente. Es una manera de reducir fricción y evitar que tengas que reconfigurar todo cada vez que entras.
Mecanismos de almacenamiento en el navegador que no viajan con cada petición HTTP. Guardan datos de manera más eficiente que las cookies tradicionales: fragmentos de código JavaScript, configuraciones complejas, borradores de modelos financieros que aún no has guardado en el servidor.
SessionStorage se limpia al cerrar la pestaña. LocalStorage persiste indefinidamente hasta que tú o el navegador decidan eliminarlo. Nosotros lo usamos para cachear información que acelera la carga de la interfaz.
Pequeñas imágenes transparentes incrustadas en páginas o correos electrónicos. Cuando se cargan, notifican a un servidor externo. Los empleamos ocasionalmente para medir tasas de apertura en comunicaciones o para validar que ciertos recursos se hayan descargado correctamente.
No capturan información identificable por sí mismos, pero pueden combinarse con otros datos para formar perfiles de comportamiento. Por eso limitamos su uso a contextos donde aportan valor medible.
Servicios como Google Analytics o herramientas similares que registran eventos en nuestra plataforma: clics, tiempo en página, rutas de navegación. Estos proveedores externos tienen sus propias políticas de privacidad y depositan sus propios identificadores.
Nosotros configuramos estos servicios para anonimizar direcciones IP y limitar la retención de datos personales. Pero es importante que sepas que una vez que esos scripts se ejecutan, el control parcial pasa a esas plataformas.
Imagina que estás construyendo un modelo de flujo de caja descontado con doce pestañas abiertas, comparando supuestos entre diferentes escenarios. Sin mecanismos de persistencia, cada vez que cambias de pestaña el sistema perdería el contexto.
Los identificadores de sesión mantienen viva esa conexión. Permiten que el servidor sepa que todas esas peticiones provienen de la misma persona trabajando en el mismo proyecto, no de usuarios aleatorios que llegaron de manera simultánea.
Algunos usuarios prefieren ver cifras redondeadas, otros necesitan decimales exactos. Hay quienes trabajan exclusivamente con euros, mientras otros necesitan dólares o libras esterlinas.
Almacenar estas preferencias localmente significa que la interfaz se adapta automáticamente cada vez que vuelves. No tienes que recordar qué ajustes aplicaste la semana pasada ni volver a configurar todo desde cero.
Cuando algo falla en la plataforma, necesitamos reconstruir qué pasó. Los registros de eventos nos muestran la secuencia de acciones que precedieron al error: qué botones se pulsaron, qué datos se enviaron, qué respuestas devolvió el servidor.
Sin esta trazabilidad, resolver problemas complejos sería imposible. Cada incidencia requeriría horas de pruebas manuales en lugar de minutos analizando logs agregados.
Detectar comportamientos sospechosos exige comparar patrones a lo largo del tiempo. Si alguien intenta acceder a múltiples cuentas desde la misma dirección IP en cuestión de minutos, eso genera alertas.
Los identificadores persistentes ayudan a construir esos perfiles de riesgo. No se trata de espiar usuarios legítimos, sino de identificar automatizaciones maliciosas o intentos de compromiso de cuentas.
Hay componentes técnicos sin los cuales la plataforma simplemente no funciona. Estos elementos son obligatorios y se activan automáticamente al acceder al sitio.
Si desactivas estos elementos, quirexilion.com dejará de ser utilizable. No podrás mantener sesiones activas, guardar cambios ni acceder a funcionalidades protegidas. Por eso no requieren consentimiento explícito: son infraestructura básica.
Mejoran la experiencia pero no son estrictamente necesarios. Puedes deshabilitarlos sin perder acceso a las funcionalidades principales.
Desactivarlos significa que tendrás que reconfigurar ajustes manualmente cada vez que visites el sitio. La plataforma funcionará, pero perderás parte de la comodidad acumulada.
Recopilan información agregada sobre cómo se usa la plataforma. Nos ayudan a identificar qué funcionalidades son populares, cuáles generan confusión y dónde los usuarios abandonan procesos importantes.
Estos datos no identifican personas individuales, pero sí revelan patrones colectivos. Puedes bloquearlos sin afectar tu capacidad de usar quirexilion.com, aunque eso limita nuestra capacidad de mejorar la experiencia general.
En quirexilion.com, no ejecutamos campañas publicitarias basadas en seguimiento individual. Sin embargo, algunas integraciones con plataformas externas pueden depositar identificadores relacionados con marketing.
Puedes rechazar todos estos elementos sin consecuencias funcionales. Tu experiencia en la plataforma será idéntica, simplemente no participarás en flujos de medición de marketing digital.
Todos los navegadores modernos permiten bloquear, limitar o eliminar cookies y otros mecanismos de almacenamiento local. Puedes acceder a estas opciones desde los menús de privacidad y ajustar el comportamiento según tus preferencias.
Chrome, Firefox, Safari, Edge: cada uno ofrece controles granulares. Puedes eliminar datos de sitios específicos, configurar excepciones o activar modos que bloquean todo rastreo de terceros por defecto.
Ten en cuenta que configuraciones muy restrictivas pueden romper funcionalidades. Si eliges bloquear todo, es posible que quirexilion.com no funcione correctamente. Experimenta con diferentes niveles hasta encontrar un equilibrio que te resulte aceptable.
Dentro de tu cuenta en quirexilion.com encontrarás una sección dedicada a gestionar permisos de cookies y rastreadores. Ahí puedes activar o desactivar categorías completas: analítica, personalización, marketing.
Los cambios se aplican inmediatamente y se sincronizan entre dispositivos si usas la misma cuenta en múltiples navegadores. Las preferencias quedan registradas en nuestros servidores, no solo en identificadores locales.
Si decides revocar consentimientos previamente otorgados, eliminamos los datos históricos asociados en un plazo razonable. No los retenemos indefinidamente después de que expreses tu intención de que desaparezcan.
En cualquier momento puedes borrar todo lo que quirexilion.com haya guardado en tu dispositivo. Usa las herramientas de desarrollador de tu navegador para inspeccionar qué cookies, LocalStorage y SessionStorage existen.
También puedes utilizar extensiones especializadas que automatizan este proceso: bloqueadores de rastreadores, gestores de privacidad, limpiadores de datos. Muchos son gratuitos y ampliamente recomendados por comunidades técnicas.
Nosotros no interferimos con estos métodos. Si decides eliminar identificadores manualmente, la plataforma simplemente generará nuevos elementos imprescindibles la próxima vez que accedas. Los opcionales no se reactivarán sin tu consentimiento explícito.
Algunos navegadores envían encabezados HTTP que expresan preferencia de no ser rastreado. quirexilion.com respeta estas señales cuando son técnicamente interpretables.
Sin embargo, no existe un estándar universal para implementar estas peticiones. Hacemos lo posible por honrar tu intención, pero la fragmentación tecnológica significa que no podemos garantizar compatibilidad total con todos los mecanismos emergentes.
Si activas "Do Not Track" en tu navegador, deshabilitamos automáticamente categorías opcionales de rastreadores. Los elementos imprescindibles siguen funcionando porque son necesarios para operaciones básicas.