El primer paso siempre es una reunión larga donde nos cuentas tu negocio. No nos vale con ver el balance. Queremos entender qué vendes, a quién, cómo cobras, cuándo pagas a proveedores. Los detalles prácticos que no aparecen en ningún informe contable.
Después armamos un borrador de modelo y lo revisamos juntos. Aquí suelen salir ajustes importantes porque tú conoces tu negocio mejor que nadie. Iteramos hasta que el modelo refleje la realidad de tu empresa.
Una vez finalizado, dedicamos tiempo a enseñarte a usarlo. Te mostramos cómo cambiar variables, cómo interpretar los resultados y qué escenarios conviene testear. El objetivo es que en tres meses no necesites llamarnos para nada rutinario.